Me pregunto si Neruda habrá cumplido con esa famosa promesa: "aunque éste sea el último dolor que ella me causa y éstos los últimos versos que yo le escribo".
Cómo saber.
Espero que sea ésto lo último que le escribo y, sobre todo, el último dolor que él me causa.
¿Qué excusa pondrá está vez?
Voy a cambiar mi número de teléfono. No tanto para que no me llame más, sino para no darme cuenta de que no estaba dentro de sus intenciones hablar conmigo; lo poco poquísimo que en realidad le importo.
0 acaraocruz:
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